El Departamento de Policía de Los Ángeles ha puesto fin a su acuerdo para utilizar los lectores de matrículas de Flock Safety, citando preocupaciones sobre la privacidad y la propiedad de los datos, según informaron las autoridades el lunes 13 de julio.
En 2023, el departamento firmó un acuerdo de tres años con la empresa —con sede en Atlanta— para instalar 138 de sus cámaras montadas en postes dentro de la ciudad, de acuerdo con un informe que se analizará en la reunión de la Junta de Comisionados de Policía de este martes. Dicho acuerdo venció el sábado 11 de julio.
Estas cámaras captan imágenes de vehículos y matrículas en las vías públicas.
En un breve comunicado, una portavoz del departamento confirmó que no se renovó el acuerdo con Flock Safety.
“Queríamos abordar algunas de las preocupaciones sobre libertades y derechos civiles y garantizar que haya claridad sobre los términos relacionados con la privacidad, la propiedad de los datos y la seguridad”, se lee en la declaración enviada por la oficial de LAPD Norma Eisenman.
Dean Gialamas, director de información del departamento, dijo a ABC Los Ángeles que el departamento quiere protecciones contractuales más sólidas con respecto a la propiedad y el control de los datos recopilados por las cámaras Flock y que el departamento suspendería el uso del sistema de Flock hasta que se resolvieran los problemas.
El departamento no puso a Gialamas a disposición para una entrevista el lunes.
La Junta de Comisionados de Policía del Departamento de Policía de Los Ángeles tenía previsto escuchar al departamento sobre el uso del equipo Flock Safety en una reunión el martes.
La policía continuaba las conversaciones con Flock Safety para revisar el acuerdo; el LAPD buscaba incluir en el nuevo contrato cláusulas actualizadas relativas a la privacidad y el almacenamiento de datos.
En un comunicado, los representantes de Flock Safety expresaron que la decisión les tomó por sorpresa.
“El LAPD ha utilizado tecnología de lectura de matrículas durante años y sigue confiando en ella hoy en día”, señalaba el comunicado. “La postura de Flock ha sido sencilla: si se va a utilizar esta tecnología, debe hacerse con sólidas medidas de protección de la privacidad, una estricta capacidad de auditoría y una supervisión clara”.
La empresa afirmó que ha estado colaborando con el LAPD para garantizar que el uso de la tecnología conllevara también una clara rendición de cuentas y límites adecuados en cuanto al acceso a los datos. Se mostraron “confiados en que, mediante las conversaciones en curso con el LAPD, podremos aclarar los malentendidos actuales que condujeron a la decepcionante suspensión del viernes”.
Motorola Solutions y Axon Enterprise también suministran tecnología ALPR al LAPD.
Sin embargo, surgieron preocupaciones públicas sobre el uso de cámaras de Flock por parte del departamento tras un informe de octubre de 2025, elaborado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington, que señalaba que Flock había probado un programa de intercambio de información. Este programa permitía a agencias federales acceder a datos de matrículas recopilados por agencias locales sin el conocimiento ni el consentimiento de estas últimas.
Otras jurisdicciones —entre ellas South Pasadena, Mountain View y Santa Cruz (California), así como Hillsborough (Carolina del Norte) y Flagstaff (Arizona)— han puesto fin a su relación con Flock o la han suspendido, según un informe de la Oficina del Inspector General que debía debatirse en la reunión del martes.
Dicho informe recomendaba, en parte, que el LAPD suspendiera la instalación de nuevas cámaras ALPR y no firmara nuevos contratos relacionados con esta tecnología hasta que la ciudad escuchara la opinión pública y realizara una reevaluación más amplia de los proveedores y de las prácticas de intercambio de datos.
La policía afirma que estos dispositivos ayudan a los agentes a localizar a sospechosos implicados en delitos. El departamento ha declarado que no utiliza las cámaras de Flock para colaborar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU.
“Su uso tiene fines estrictamente policiales y, por naturaleza, no está destinado a fines migratorios”, declaró Gialamas a ABC Los Ángeles. “Las cámaras permiten realizar búsquedas; si existe actividad delictiva, debe haber un caso activo, y los usuarios deben estar registrados y capacitados en el uso del sistema”.
Antes de la reunión de los comisionados prevista para la mañana del martes, miembros de la coalición Stop LAPD Spying planean concentrarse frente a la sede del LAPD para exigir que el departamento abandone definitivamente el uso de la tecnología ALPR.





