La prohibición del blackjack en las salas de cartas no tribales de California amenaza miles de empleos y pone en riesgo una parte fundamental de los ingresos fiscales de municipios como Hawaiian Gardens, Commerce y Bell Gardens, localidades que dependen de esta industria para el financiamiento de su presupuesto y la provisión de servicios básicos a la comunidad.
La reciente normativa, impulsada por la Oficina de Derecho Administrativo de California, obliga a las salas de cartas a presentar planes de adaptación antes de fin de mes, lo que genera un clima de incertidumbre y alarma en el sector.
La Asociación de Juegos de Azar de California advierte que la viabilidad financiera de toda la industria está en jaque. Operadores y empleados enfrentan un escenario en el que los despidos masivos y la reducción de fondos municipales parecen cada vez más probables.
Según cálculos de la Asociación, la reforma podría provocar la eliminación de hasta la mitad de los empleos directos vinculados a las salas de cartas, lo que representa cerca de 9.000 trabajadores en el condado de Los Ángeles y alrededor de 20.000 personas en todo el estado de California.
Estos datos reflejan el peso económico y social del sector, cuya estabilidad resulta crucial para la economía local y regional.
Impacto en los municipios y el empleo
La supervisora del condado de Los Ángeles, Hilda Solis, manifestó su inquietud ante la posibilidad de que la nueva normativa afecte negativamente el empleo y los recursos fiscales municipales.
En Casino Gardens, uno de los establecimientos más emblemáticos de Hawaiian Gardens, el abogado Keith Sharp estimó que podrían suprimirse hasta 300 puestos de trabajo como consecuencia directa de la prohibición, dado que aproximadamente 20 % de las mesas estaban destinadas al blackjack.
Esta proyección refuerza la preocupación por un posible efecto dominó en los servicios municipales y el bienestar de las familias que dependen de estos ingresos para subsistir.
La Asociación de Juegos de Azar de California subraya que los clubes de cartas en el condado de Los Ángeles generan más de USD 2.000 millones en actividad económica anual y sostienen miles de empleos considerados esenciales para el funcionamiento de los municipios.
Los ingresos derivados de esta industria permiten financiar servicios públicos, actividades recreativas y programas sociales, por lo que su debilitamiento podría tener consecuencias profundas y duraderas.
Contexto legal y motivaciones de la reforma
La nueva normativa apunta a erradicar prácticas que durante años permitieron a las salas de cartas operar juegos de banca mediante la figura de crupieres externos.
Esta modalidad, autorizada en su momento por la Oficina de Control del Juego del estado, resultaba polémica porque vulneraba la Constitución de California, la cual, desde la aprobación de la Proposición 1A en 2000, reserva el derecho a organizar juegos de banca exclusivamente a los casinos tribales.
El fallo administrativo vigente se enfoca en el uso de crupieres designados, una estrategia utilizada por las salas de cartas para sortear la restricción constitucional.
El profesor Rick Trachok, especialista en legislación de juegos de azar de la Universidad de California en Berkeley, explicó que estos esquemas representaban un intento deliberado de eludir los límites legales fijados por el estado, lo que generó debates legales y políticos a lo largo de los últimos años.




