“El presidente Trump se enfrenta a unas elecciones de mitad de mandato bastante difíciles. Su popularidad personal es muy baja, los precios de la gasolina en Estados Unidos son altos y la guerra que él inició en Oriente Medio no está yendo como él quiere. ¿Cree usted que le está utilizando como chivo expiatorio por sus propios problemas?”, le preguntaba al presidente ucraniano un periodista de la británica Sky News durante la rueda de prensa que Volodímir Zelenski ha ofrecido en Bruselas tras reunirse con los líderes de la UE.
Tras la pregunta, el ucraniano ha bajado la mirada, guardado silencio unos segundos y sonreído mientras en la sala estallaba una sonora carcajada. “Esa es mi respuesta”, ha dicho Zelenski. Así ha terminado la comparecencia del mandatario en un momento de creciente tensión con Washington y de temor a un recorte del apoyo militar y de inteligencia estadounidense.
Trump ha calificado de “vergüenza” la reanudación de los ataques ucranianos contra las refinerías rusas y ha descrito a Zelenski como un interlocutor más difícil que Vladímir Putin. Preguntado antes por esa comparación, el ucraniano respondía: “Solo defiendo los intereses de Ucrania”.
En el terreno militar, Zelenski ha afirmado que los aliados europeos disponen de suficientes misiles Patriot para que Ucrania pueda superar el invierno. El refuerzo de la defensa aérea constituye una de las principales demandas de Kiev para proteger a la población y las instalaciones energéticas frente a los bombardeos rusos. También ha reclamado más interceptores si no hay tregua energética.
Las tensiones con Washington se han agravado desde que Trump anunciara el fin de semana pasado que Ucrania y Rusia habían acordado dejar de atacar sus respectivas instalaciones energéticas. Estados Unidos ha pactado además con Moscú un acuerdo sobre el diésel ruso, criticado por Kiev y sus aliados europeos. Ucrania ha retomado los ataques contra las refinerías después de que Zelenski diera por terminada la tregua anunciada por Trump, ante la continuidad de los bombardeos rusos.
De cara a las elecciones de noviembre, Trump responsabiliza a los ataques ucranianos del encarecimiento de la energía. Los europeos también buscan cómo contener unos precios disparados desde la guerra con Irán, un debate que ya evidenció diferencias entre los Estados miembros durante la primera jornada de la cumbre.
La UE mantiene las sanciones y prepara el 22.º paquete
Horas antes, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, habían defendido mantener las sanciones contra Rusia y aumentar la presión sobre Moscú durante su comparecencia junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Bruselas. Von der Leyen ha confirmado que la Unión Europea trabaja ya en su vigesimosegundo paquete de sanciones, mientras Kiev reclama más ayuda para afrontar el invierno.
En esa comparecencia conjunta, Zelenski ha agradecido el respaldo del Consejo Europeo, la Comisión y los “verdaderos líderes” europeos que, según ha destacado, han acompañado a Ucrania desde el comienzo de la guerra.
“No es momento de rebajar el apoyo a Ucrania ni las sanciones a Rusia”, ha afirmado el presidente del Consejo Europeo al recibir a Zelenski en la segunda jornada de la cumbre de líderes europeos. Costa ha reivindicado la continuidad del respaldo comunitario a Ucrania desde el comienzo de la invasión rusa.
Asimismo, Von der Leyen ha recordado que la UE apoyó la tregua sobre las infraestructuras energéticas promovida por el presidente estadounidense, Donald Trump, pero ha acusado a Rusia de incumplirla. La presidenta de la Comisión ha defendido por ello reforzar la presión sobre el Kremlin y avanzar en las nuevas medidas restrictivas. “No levantaremos ninguna sanción a menos que Rusia ponga fin a la guerra”, ha señalado.
A las medidas apuntadas por la alemana, su compatriota, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha dicho que los líderes de la UE incluso debaten restricciones a la concesión de visados a ciudadanos rusos. Según ha afirmado, todavía hay “margen de maniobra” en este ámbito.
Por sub parte, Zelenski ha asegurado que quiere poner fin cuanto antes a la guerra, aunque no aprecia señales de que Rusia esté dispuesta a hacerlo. Por ello, ha pedido preparar el invierno con un apoyo que incluya energía, defensa aérea y financiación, y que cubra también las necesidades de 2027.
Las necesidades de financiación y las diferencias entre los socios
Ucrania afronta un déficit presupuestario pendiente de cubrir para 2027 de 32.600 millones de dólares, según su ministro de Finanzas, Sergii Marchenko. Esa estimación excluye los aproximadamente 40.000 millones en suministros militares directos de los aliados.
El déficit es distinto del correspondiente al gasto militar de este año. Zelenski explicó a Reuters a principios de octubre que había acordado con sus socios europeos un plan que permitiría cubrir una brecha de 27.000 millones de dólares en 2026 y encargar los drones necesarios para continuar combatiendo a comienzos de 2027.
El primer ministro estonio, Kristen Michal, ha considerado probable que la UE tenga que conceder un nuevo préstamo a Kiev. “El invierno pasado ya fue un infierno, este lo será otra vez”, ha advertido en una entrevista con Reuters. Michal ha pedido a los europeos que no se cansen de apoyar a Ucrania, cuyos ciudadanos, ha subrayado, luchan también por la seguridad europea.
Las posiciones sobre nuevas aportaciones siguen siendo dispares. El primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, ha expresado su insatisfacción por el reducido número de países dispuestos a comprometer más apoyo financiero. El canciller austriaco, Christian Stocker, ha reclamado cautela antes de asumir nuevas obligaciones de gran alcance y ha pedido aclarar las cifras y el origen del déficit.
Para cubrir esas necesidades financieras, Kallas ha señalado que se estudian distintas opciones, entre ellas recurrir a los activos rusos congelados. La jefa de la diplomacia europea ha recordado el compromiso de no devolverlos hasta que Moscú pague reparaciones a Ucrania y ha defendido mecanismos de solidaridad que permitan repartir los riesgos entre los Estados miembros y garantizar la financiación urgente de Kiev.
Los misiles Patriot, Starlink y la adhesión a la UE sobre la mesa
La petición de reforzar las defensas coincide con la información de la CNN, recogida por EFE y atribuida a una fuente conocedora de la situación, de que Ucrania ha agotado sus misiles interceptores Patriot de fabricación estadounidense. Su escasez dificulta la protección frente a los misiles balísticos rusos, en plena campaña de ataques contra las instalaciones energéticas.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha reconocido además que Europa no puede sustituir “a corto plazo” el servicio que Starlink presta al Ejército ucraniano, después de las restricciones denunciadas esta semana desde Kiev. Kallas ha pedido acelerar las medidas para cubrir las carencias de capacidades críticas identificadas por la Agencia Europea de Defensa, necesarias también para la propia Unión. En la rueda de prensa, Zelenski ha confirmado restricciones de Starlink que dificultan interceptar drones rusos.
Una fuente del Ministerio de Defensa ucraniano declaró el jueves a Reuters que los terminales de Starshield, el servicio de SpaceX destinado a usos militares y de seguridad que utiliza la red Starlink, solo funcionaban cuando se desplazaban a velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. Esa limitación afectaba a las operaciones con drones.
Un funcionario estadounidense ha negado que Trump ordenara las restricciones. El propio presidente aseguró esta semana que Washington continúa compartiendo información de inteligencia con Kiev.
En la comparecencia conjunta de llegada, los dirigentes también han reafirmado el respaldo europeo al proceso de adhesión de Ucrania a la UE. Costa y Von der Leyen han felicitado a Zelenski y al Parlamento ucraniano por las reformas aprobadas durante la guerra. La presidenta de la Comisión ha situado como objetivo abrir antes de que termine el año los dos últimos bloques de las negociaciones de ingreso.
Al menos tres muertos en los últimos ataques rusos
La reunión en Bruselas se ha celebrado tras nuevos ataques rusos con drones contra Ucrania que han dejado al menos tres muertos: dos en Járkov y uno en la región de Volinia, según el balance actualizado de las autoridades locales. Los bombardeos contra la red energética han dejado a cientos de miles de personas sin electricidad.
El Ministerio de Energía ucraniano ha informado de ataques durante la noche y la mañana contra instalaciones de Kiev y de las regiones de Kiev, Volinia, Odesa y Rivne. Las alertas aéreas han dificultado los trabajos de reparación.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha afirmado haber derribado 644 drones ucranianos durante la noche sobre distintas regiones, Crimea y el mar Negro. Las restricciones aéreas han interrumpido durante horas la actividad de varios aeropuertos, incluidos los cuatro de Moscú.





