Las protestas estudiantiles se intensifican en Francia: centenares de centros cerrados y choques con la Policía

La protesta de los estudiantes de secundaria en Francia continúa este viernes, y ya dura más de una semana, con centenares de institutos cerrados, más de 2.000 detenidos y enfrentamientos entre manifestantes y policías en ciudades de todo el país.

Los estudiantes exigen mejoras educativas: se quejan por la falta de profesores; exigen la mejora de las condiciones en los centros; acabar con la supresión de puestos universitarios; y revertir el recorte de becas, entre otras reivindicaciones.

El Gobierno califica las protestas de “violencia urbana” y acusa al partido La Francia Insumisa (LFI, izquierda), de Jean Luc Mélenchon, de instrumentalizar la protesta de cara a las elecciones presidenciales, que se celebran el 18 de abril de 2027 y en las que la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, parte como favorita.

Cuatrocientos institutos cerrados

Las protestas comenzaron el 17 de septiembre en el instituto Saint-Exupéry de Créteil, un suburbio de París, para apoyar a los profesores en huelga por la falta de personal y recursos. Después se extendieron a la región que incluye la capital y, esta semana, al resto del país.

Los estudiantes han bloqueado las puertas de los institutos (que en Francia se llaman liceos), y las autoridades han decidido cerrar cuatrocientos centros de los 3.700 que hay en todo el país. Más de una cuarta parte de los centros de secundaria y una treintena de universidades se han visto afectados, informa Afp.

“564 centros han sufrido o están sufriendo interrupciones o medidas desde el inicio de la jornada”, ha declarado el Ministerio de Educación, Édouard Geffray. 65 trabajadores de la educación han resultado heridos, incluyendo 40 directores de centros, según el ministro.

Las prefecturas (delegaciones del Gobierno) han informado de incidentes de diversa consideración en la región de París, Marsella, Lyon, Estrasburgo o Rennes, con puertas bloqueadas, incendios de contenedores, lanzamiento de petardos o cortes de carretera. En Belfort (este del país) un policía de paisano ha sido agredido cuando intentaba detener a un joven, y la Fiscalía ha abierto una investigación por tentativa de asesinato.

La Policía ha cargado de nuevo contra los manifestantes y ha usado gas lacrimógeno en varias ciudades. El jueves, el Gobierno informó de que había habido 1.949 detenciones.

“Hemos ganado, nuestro instituto está cerrado esta mañana” ha declarado a Afp Lola, de 16 años, que ha afirmado que se manifestaba pacíficamente y ha condenado la violencia y la respuesta policial. “Nos enfurece aún más. La Policía no tiene derecho a golpearnos ni a lanzarnos gases lacrimógenos”.

Geffray ha hecho un llamamiento a los padres para que colaboren. “Los niños corren peligro en las calles“, ha dicho en declaraciones a la cadena BFMTV.

Sin embargo, algunos padres apoyan las protestas. “Fundamentalmente tienen razón al pedir mejores condiciones para estudiar”, ha afirmado a Reuters Vincent Martin, que se manifestaba junto a su hija frente a un instituto en París.

El Ministerio de Interior ha abierto tres investigaciones por denuncias de supuesta violencia policial. El Sindicato de la Magistratura, la segunda asociación de juristas del país, ha acusado al Gobierno de enviar “una respuesta brutal” a “la cólera legítima de los estudiantes” y ha advertido de que el empleo de la fuerza “no es una respuesta adecuada a un movimiento formado esencialmente por niños”.

Negociaciones con profesores y estudiantes

El ministro de Educación se ha reunido este viernes con sindicatos de docentes y asociaciones estudiantiles. “Una de las dificultades de este movimiento es que no existen demandas nacionales. Todo comenzó con quejas locales”, ha dicho Geffray antes del encuentro.

Al término del encuentro, los representantes de los estudiantes han expresado su satisfacción por el diálogo, pero han considerado que los compromisos del Gobierno son insuficientes, por lo que mantienen las protestas y los bloqueos de institutos. El próximo martes han convocado una manifestación a la que se unirán sindicatos del personal docente, informa Efe. Los delegados estudiantiles se han manifestado además en contra de todos los actos violentos, y han criticado la dureza de la actuación policial.

“No podemos salir de esta crisis sin una respuesta política nacional” ha declarado por su parte Sophie Vénétitay, secretaria general del principal sindicato de profesores de secundaria y bachillerato, Snes-FSU.

Varios sindicatos del sector de la Educación han llamado a la huelga para el próximo martes. “La violencia es lamentable, pero cuando las demandas no son escuchadas durante años, y dado el contexto político y geopolítico, hay varias condiciones que ponen a los estudiantes en un estado real de ansiedad”, ha declarado a Reuters Sandra Champain-Seller, una profesora.

El ministro de Justicia, Gerald Darmanin, ha acusado a elementos ajenos a los estudiantes de manipular las protestas, y ha advertido que los padres tendrán que pagar por los daños cometidos por sus hijos.

El Gobierno ha apuntado a La Francia Insumisa de estar detrás de las movilizaciones. Este partido lo ha negado, aunque Jean Luc Mélenchon ha mostrado su apoyo a los estudiantes.

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