Las autoridades electorales de California han anulado un total de 148,565 votos emitidos por correo en los últimos comicios estatales. El reporte oficial revela que la gran mayoría de estas boletas fueron descartadas debido a inconsistencias en las firmas de los votantes o por haber sido entregadas fuera de los plazos legales establecidos, encendiendo las alarmas sobre la necesidad de mayor educación cívica.
El desglose de los datos oficiales muestra que el principal problema radicó en la autenticación de la identidad. Un total de 102,143 boletas fueron invalidadas porque la rúbrica del sobre no coincidía con los registros del estado o porque el ciudadano olvidó firmar. Asimismo, otras 32,238 papeletas se descartaron debido a que llegaron a las oficinas postales fuera del tiempo límite permitido por la legislación californiana.
El análisis estadístico destaca que los votantes jóvenes de entre 18 y 24 años sufrieron la mayor tasa de rechazo en sus sufragios. Los expertos señalan que este sector de la población está menos habituado a realizar firmas manuscritas formales en su vida diaria, lo que genera discrepancias críticas al momento de cotejar sus datos con los registros del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV).





