Los Ángeles registra su segundo déficit presupuestario anual consecutivo, según el contralor

La falta de ingresos, el aumento en los pagos de responsabilidades legales y el gasto excesivo de los departamentos contribuyeron a un segundo déficit presupuestario anual consecutivo para Los Ángeles, según informó hel miércoles el contralor municipal, Kenneth Mejía.

El miércoles, la oficina del contralor publicó su Informe Financiero Anual Integral correspondiente al año fiscal 2024-25, que concluyó el 30 de junio de 2025. Aunque el informe reconoció que el déficit de Los Ángeles es una “culminación de décadas de presupuestos insostenibles”, también señaló que la infraestructura deteriorada y la reducción de servicios municipales han empeorado desde 2023.

Mejía reiteró su llamado urgente a la alcaldesa Karen Bass y al concejo municipal para que implementen reformas gubernamentales “audaces”.

“Hemos pasado de niveles récord de reservas del Fondo General de $648 millones hace dos años fiscales a $420 millones”, dijo Mejía en un comunicado. “Además, cuatro agencias calificadoras (S&P, Fitch, Moody’s y Kroll) han otorgado a la ciudad una ‘perspectiva negativa’ con las mismas preocupaciones que hemos planteado durante los últimos tres años, junto con las posibles responsabilidades y daños del incendio de Palisades.”

Entre los aspectos destacados del informe están:

  • Los ingresos fueron $160 millones inferiores a las proyecciones presupuestadas, lo que llevó al concejo municipal y a Bass a recurrir a los fondos de reserva para cubrir el déficit;
  • Las reclamaciones de responsabilidades representaron el principal rubro de gasto excesivo, sobrepasando los 87 millones presupuestados en 199 millones, es decir, más del 228 %, alcanzando un récord total de 287 millones en el año fiscal. Los departamentos con los mayores pagos por responsabilidades incluyeron la policía (152 millones), servicios callejeros (44 millones) y transporte (20 millones);
  • Los proyectos de mejora de infraestructura representaron el rubro con mayor subejecución, ya que la ciudad gastó $25 millones, apenas el 19 %, de los 131 millones asignados para esta categoría;
  • Los ingresos aumentaron en $234.9 millones, o un 3.4 %, respecto al año fiscal 2023-24, principalmente debido al incremento en la recaudación de impuestos de propiedad y negocios; y
  • Los gastos aumentaron en $63.8 millones, o un .9 %, en comparación con el año fiscal 2023-24, impulsados principalmente por mayores salarios y beneficios para empleados.

Mejía exhortó a los líderes de la ciudad a frenar el gasto excesivo prolongado.

“Aunque estamos a mitad del año fiscal actual, la ciudad sigue enfrentando retos presupuestarios en el Fondo General. El presupuesto del año fiscal actual asume un modesto crecimiento de los ingresos, sin embargo, los ingresos han sido relativamente estables durante la primera mitad del año”, indicó Mejía.

El gasto desenfrenado y las reclamaciones de responsabilidades serán la causa de los problemas financieros, agregó Mejia.

“Aunque se espera que los departamentos absorban o gestionen los costos restantes, es poco probable que muchos puedan hacerlo. Esto podría resultar en el uso del Fondo de Reserva y, en los años fiscales futuros, más días de permiso sin sueldo e incluso el riesgo de más despidos”, dijo Mejía.

El contralor también recomendó que los funcionarios electos adopten un presupuesto bianual, implementen un programa integral de infraestructura capital y promuevan un proceso presupuestario más transparente.

Además, instó a Bass y al concejo municipal a ampliar la base tributaria de Los Ángeles en lugar de depender principalmente de impuestos adicionales sobre las ventas, como un impuesto a viviendas vacías o gravámenes a empresas de transporte compartido y operadores de vehículos autónomos.

Mejía también pidió medidas más estrictas de rendición de cuentas para los departamentos que excedan sus presupuestos o generen reclamaciones de responsabilidad, junto con la consideración de modelos presupuestarios basados en desempeño y participativos.

“Guiar a la ciudad hacia una salud fiscal no será fácil, pero podemos lograrlo. Estoy seguro de que podemos. Solo será más difícil cuanto más esperemos”, puntualizó Mejía.

En respuesta al informe anual del contralor, Bass expresó su agradecimiento por la “diligencia de Mejia al prever ingresos y anticipar tendencias que impactarán nuestra perspectiva presupuestaria en el próximo año fiscal”.

Destacó lo que calificó como tendencias prometedoras, incluyendo el aumento en los ingresos por impuestos de propiedad y negocios, que podrían ayudar a fortalecer las finanzas de la ciudad. Bass indicó que la ciudad trabajará para abordar “ineficiencias en el Ayuntamiento” y reducir costos.

Añadió que estos esfuerzos pueden continuar junto con iniciativas para reducir la indigencia, disminuir la delincuencia, limpiar las calles de la ciudad, reparar luminarias dañadas y fortalecer los vecindarios en preparación para eventos importantes próximos.

“Espero continuar trabajando en asociación con el contralor Mejía en estas prioridades mientras avanzamos hacia el 26-27”, concluyó Bass.

En una declaración, la concejala Eunisses Hernández, miembro del Comité de Presupuesto y Finanzas del Concejo Municipal, dijo que el informe refuerza la preocupación de que la ciudad no puede depender de soluciones a corto plazo frente a déficits estructurales crecientes.

“Años de agotar las reservas, enormes pagos de responsabilidades y una baja inversión en infraestructura nos han dejado en una situación financiera peligrosa que nuestras comunidades ahora están obligadas a absorber. Necesitamos presupuestos transparentes y plurianuales basados en planificación a largo plazo y responsabilidad fiscal”, dijo Hernández.

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